Battles a la peruana: Matraca presenta Lima Footwork

 

La transculturización es una cosa portentosa. El footwork nace en algún lugar anónimo de los ‘90, cuando R.P. Boo hacía bodyboard en las cataratas del Juke con un sampler Akai cuya capacidad total era de 30 segundos y una aparatosa drum machine Roland de 16 bits. Transcurrió una dichosa década sin hype hasta que, poco a poco, videoclips vergonzosos de 2007 y pioneros musicales efímeros como un tiro de escopeta -*tos* DJ Rashad – lo colocaran en primer plano, a tal punto que ni los japoneses se salvaron.

 

Ahora resulta que Perú se ha tomado la vanguardia de este género en Latinoamérica, con una nueva cohorte de productores dispuestos a explotar las posibilidades expresivas (y pecuniarias, claro está) de este trend. Estableciéndose como los primeros entre los primeros de su país, la netlabel Matraca acaba de publicar el álbum compilatorio Lima Footwork; presentando una versión altamente estilizada del género en muy diversas voces: culpables son Dr. 100, Mijail Mitrovic, Lukrø y Mono con $uerte – miembros fundadores de Matraca – y sus invitados Rashid From Lima (la otra cara de Tribilín Sound), Deltatron (Terror Negro), Zufu (DDD!), 7 Trips y Quechuaboi (Piura Bass Culture).

 

La atmósfera de los tracks oscila entre lo efervescente, nostálgico y extrañamente relajado, como haber estado triste, ir a darse golpes con las olas después de 3 cervezas y quedar con algún resabio apenas agridulce entre risa y nueva risa. Tomando distancia de la electrocumbia, los productores han optado por una paleta sonora fiel a los orígenes del género: encontraremos staples como los bajos y kicks 303osos, synths, una pizca de sub-bass, acordes en piano eléctrico y acústico, samples en julianas y cubitos (raps, R&B y una chiquilla inglesa toda ‘do you wanna fuck tonight?’), con cantidades genersas de hi-hat y clap. Ciertamente, el stunt publicitario de DJ Rashad – dándose un paseo por los Elíseos – está dando retoño. Ahí mismito en Lima.